El puerh crudo es uno de esos tés que no te deja indiferente.
Su proceso es largo y preciso.
Las hojas frescas se marchitan levemente, pasan por un proceso de fijación, se enrollan y se secan al sol.
Después se someten a vapor a alta temperatura y se comprimen en distintas formas — discos, ladrillos, grandes o chicos.
Una vez comprimido, el té fermenta de forma natural durante un mínimo de cinco años. A veces, más de setenta.
Todo ese tiempo y ese proceso explican su valor.
Es un té mineral, terroso, muy particular.
Y lo digo por experiencia: no es un té para principiantes.
Pero si ya recorriste un camino en el mundo del té y querés algo que realmente te desafíe, el puerh crudo tiene mucho para decirte.
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HEBRAS DE PUERH EN MACRO |
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